Por primera vez soy yo mismo. Javi.

Si has llegado a mi blog desde mi página web, habrás visto (quizá) un pretencioso texto en el que digo que este blog tendrás todo lo que un creativo necesita. Lo cierto es que es todo mentira. Prácticamente, todo lo que tengo escrito en mi web, es mentira. Lo que hace que 6 meses después de hacerla, ya no me guste. Es un vano intento de hacer algo que no sé llevar a cabo: crear marca personal.

Es más, es un intento de crear algo que, en el fondo, me repugna. ¿Desde cuándo un ser humano es un producto para ser vendido y comprado?

Retomando el hilo. En mi blog no podré mostrar todo lo que un creativo necesita saber. En primer lugar, porque ni yo mismo lo sé. Más bien, lo único que sé es que soy un mar de dudas.

¿Quizá, realmente eso es ser creativo? ¿Dudar de todo?

Por ejemplo. Yo dudo de tener un mínimo talento para la fotografía. Sé que soy capaz de crear imágenes bonitas. O al menos, las fotos que a mí mismo me gustan. ¿Pero qué sirvan de algo? No lo creo. Así que, si no aporto nada a este basto y saturado mundo de información. ¿Para qué hago fotos? ¿A qué público me dirijo?

La respuesta, 100% franca, es que (como buen fotógrafo) mi ego es tan abultado que hago fotos para mí mismo. Por eso no soy demasiado amigo del retrato. Por este mismo motivo, tengo serias dudas de que pueda nunca trabajar como fotógrafo comercial (aunque tenga parte de mi web orientada en esa dirección). Sinceramente, no me importa lo suficiente como para tomarlo en serio. Y soy de esas personas que cuándo algo no me motiva lo suficiente, sencillamente, no lo hago.

Ahora mismo, debería estar completamente volcado con un proyecto fotográfico. Con él, obtendré un papel que dirá que me he formado como fotógrafo. Al igual que tengo uno que me dice que soy comunicador. Probablemente, ambos lleven el mismo destino. Coger polvo en la pared mientras yo continúo, moderadamente feliz, trabajando creando páginas webs, haciendo cosas que nadie entiende y llevando las redes sociales de clientes que no han abierto Facebook en su vida. Algo que, teniendo en cuenta que soy minimalista desde antes de saber que estaba de moda, me permite ir teniendo una economía tranquila sin pegarme codazos con nadie por tener una fulgurante carrera laboral.

Lo único que tengo claro, es que cuando llega el día que tengo 2 horas para coger mi cámara y salir a patear la calle. Ahí, soy feliz y el mundo se ve mucho más bonito. Sobre todo, si la luz acompaña. Últimamente, estoy haciendo mucha fotografía. Pero, me salto a la torera el proyecto que supuestamente tengo que entregar en cosa de un mes. Tampoco me sale mostrarla en Instagram para recibir unos cuantos corazones virtuales y un par de comentarios de gente a la que no he visto cara a cara nunca. (Que, oye, se agradece un montón, todo apoyo y es lo que hace que merezca la pena todo. Pero iría en contra del tono ácido de esta entrada)

Aun a pesar de hacer mucha fotografía, me sigo sintiendo como un impostor. ¿Cómo puedo ir de fotógrafo? ¿Cómo puedo, incluso, tener un blog en el que dar consejos que ni yo mismo aplico todo lo que debería? (Aunque, son buenos consejos) Y más, cuando la verdad es que el mundo fotográfico, últimamente, me da bastante igual. Ya apenas consumo contenido en YouTube relacionado. No compro foto libros y rara vez visito exposiciones. Instagram, aunque sigo enganchado, siento que no me aporta demasiado.

Para ser completamente sincero, últimamente me siento únicamente atrapado por la lectura. Refugiándome en mi cueva (aka mi habitación) rodeado de palabras que otros han escrito con más maestría de la que yo estoy ahora mismo en condiciones de creer que puedo poseer.

Quiero pensar que, en el fondo; todo esto no es más que uno de esos baches provocados por el exceso de energía dirigida hacia un fin, propósito o actividad. También, puede ser que me haya aburrido a mí mismo en mi intento de seguir la máxima de fake till you make it y me he cansado de sonar como dos tipos de persona que no soy:

  1. Gurú de autoayuda barata para creativos.
  2. Artista hippy/bohemio/comprometido que está siempre a tope con su campo y que no puede vivir sin, en este caso, la fotografía.

En el primer caso, me produzco un ligero asco a mí mismo. El segundo me exige aún fingir más de lo hace el primero.

Sé que esta entrada es asquerosamente cínica y nihilista. Probablemente, mañana me arrepienta de haberla escrito y la haga desaparecer. Aun así, será la entrada más cierta de cuantas he escrito hasta ahora en el blog. Quizá, dentro de 6 meses, crezca un poco más como artista y piense que no es cierto lo que he escrito. O puede que me reafirme todavía más en mis opiniones.

En ambos casos, y como ya dije. Lo único que tengo es que un creativo debe dudar de todo. Empezando por sí mismo.

En conclusión, esta es la primera entrada de Raw Javi.Sua que ha sido ciertamente real y no un intento de ser un pastiche de otros blogs o la versión sin cara de un video de YouTube.

Con todo esto en mente. Pido perdón por no venir a aportar nada más que los lamentos de un individuo que no tiene una sana mentalidad de crecimiento, persigue sus propósitos hasta la extenuación, bebe arcoíris en taza de Mr. Wonderful, realiza ayuno intermitente y meditación Vipassana mientras se hace millonario sacando fotografías online. Lo que le permite lograr la independencia financiera. Todo ello siendo eco vegano, sostenible, zero waste y orgulloso defensor del panorama artístico y el comercio de proximidad.

Lo cierto es que soy, sencillamente, un tipo raro que se pilla un cacharro que saca fotos a desconocidos en la calle y vomita sus frustraciones creativas en una entrada de blog.

Eso si, en mi vida normal, soy cada día un poco más estóico y menos quejica. Así que quizá, para la siguiente entrada consiga traer algo un poco más sustancioso.

Hasta entonces,

Un saludo

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