CREAR LENTO

Estoy seguro de que estás cansado de escuchar y leer que vivimos en un mundo cada vez más acelerado e inmediato en el que el cambio y la novedad son la única constante. Yo estoy convencido de ello y creo que es complicado resistirse. Al final acabamos claudicando en todos los apartados de nuestras vidas: como profesionales, artistas, en la política, el deporte e, incluso en la enseñanza. Aunque, es cierto que hay gente con mayor voluntad que otra. Por esto, yo intento crear despacio, aunque solo sea como forma de resistencia.

ES EL MERCADO AMIGO

Nos guste o no, internet y las redes sociales han cambiado el mundo y es algo que ya comienza a estar muy asentado, con sus cosas buenas y sus importantes defectos. El caso es que el mundo actual ya no es en el que yo nací y en el que la generación de mis padres ha aprendido a vivir.

Ahora estamos en lo que filósofos, sociólogos y economistas llaman la economía de la atención, en la que el producto más valioso ya no es un objeto, somos los consumidores. Lo más importante para cualquier empresa es tu tiempo, concretamente el que dedicas a tu teléfono o a Internet. Esto es así para poder bombardearte con publicidad. ¿Y quién se está llevando el gato al agua? En mi caso particular Instagram y YouTube.

NO ME GUSTAN LAS REDES SOCIALES

Me considero un adicto al teléfono y a las redes sociales. Son una parte esencial tanto de mi ocio como de mi trabajo, y aunque suene contradictorio, no me gustan.

Soy muy consciente del enorme potencial que tienen y de las múltiples ventajas que ofrecen a sus usuarios, tanto para relacionarse con amistades como en el plano profesional. Pero, no acabo de llevarme bien con ellas, me agobian con su inmediatez y con la habilidad que tienen para engancharme a su contenido, logrando que me sienta como un yonqui que sabe que algo lo está matando y es incapaz de soltarlo.

Es especialmente acusada esta sensación en lo que tiene que ver con fotografía. Cada vez que entro en mi cuenta profesional me abruma la cantidad de fotos y contenido hiperinteresante con el que me encuentro al que me gustaría poder prestar mucha más atención de la que realmente acabo prestando.

A esto, hay que añadirle el sentimiento de culpa por no aportar mi propio contenido, si me sigues en mi perfil (puedes hacerlo clicando aquí) podrás ver que subo muy poquitas fotos y que apenas comparto unas pocas stories a la semana, normalmente concentradas los sábados en la “sección” sábados de #SupportYourLocalArtist dónde trato de compartir las fotos que más me han gustado a lo largo de esta.

Sé que puede parecer flojera, vagancia o que, simplemente, soy incapaz de ser constante. Un poquito de verdad hay en ello, pero también tiene mucho peso y reflexión hacia una búsqueda de una vida creativa slow y mi continua lucha (fallida) por alejarme de ellas.

PERO HAY QUE ESTAR

A pesar de todo lo anterior, creo también que hay que estar en las redes si quieres compartir lo que haces. Siguen siendo la forma más sencilla de llegar a un elevado volumen de personas. Permitiéndote además llegar a audiencias muy centradas en “nichos” o audiencias muy específicas. Por ejemplo en mi cuenta de Instagram está totalmente dedicada a la fotografía y esa es, evidentemente, una decisión muy meditada.

Desde hace tiempo he intentado mantener un equilibrio entre seguir el juego a las redes sociales para beneficiarme de sus ventajas e intentar no caer en sus trampas y enganchones.

Por ahora, tengo la gran suerte de que mis facturas, además de ser pequeñas, no dependen de mi trabajo creativo en las redes como Javi.Sua y me puedo permitir el lujo de intentar crearme un camino diferente y libre, permitiéndome fotografiar y publicar a mi ritmo.

ASÍ VENCÍ AL ALGORITMO DE INSTAGRAM

Mientras que la gente se empeña en hackear Instagram, tratando de crecer de forma exponencial y aumentar seguidores a lo loco, yo he decidido lo contrario. He decidido que Instagram responsa a mis intereses y eso implica crear sin pausa pero sin prisa. 

Aunque soy una persona impaciente, cada día me doy más cuenta de lo importante que es la pausa y la calma. El proceso artístico o creativo tiene que ser un proceso de reflexión y no de velocidad. Por ese motivo, cada vez fotografío más y comparto menos.

En algunas épocas parece incluso que no hago fotografías. Me tiro 1 o 2 semanas sin publicar imágenes nuevas en Instagram, que es dónde las muestro principalmente (aunque, quizá en un futuro cambié eso de formato o ubicación). Pero eso no quiere decir que no las haga. Sé que de cara a la visibilidad en Instagram no me beneficia esa falta de constancia porque el algoritmo demanda que le ofrezcas algo siempre a tus seguidores para que pasen más tiempo en la plataforma.

PERO PIERDO SEGUIDORES EN INSTAGRAM

Eso es algo que tienes que tener en mente si decides tomártelo con calma. El algoritmo no va a funcionar tan bien para ti como si haces lo que está de moda. Por eso hay que valorar que es lo que de verdad quieres, quizá tu objetivo en estos momentos es aumentar tu audiencia, si eso es así, esto que he contado antes está claro que no es para ti y, aun así, hay otras formas de lograr que la gente no se olvide de ti.

Un ejemplo muy sencillo. Comentar, compartir e interactuar por mensajes con otra gente. Vamos, usar las redes para ponerte en contacto con gente que comparte tu afición y no como un mero baúl dónde vomitar lo tuyo cada día y quejarse porque el algoritmo funciona mal. Si haces eso con un poco de sentido, muy probablemente, cuándo publiques la gente se acordará de ti e irá encantada a ver tu nueva foto.

Sé que el ejemplo anterior suena un poco maquiavélico. Como todo lo que tiene que ver con estrategias, tiene un punto que responde a ello. Pero, al final vivimos en un mundo dominado por las estrategias y no es ningún crimen usar las redes buscando unos objetivos.

Aun así, yo tampoco soy partidario de aferrarme a una estrategia como un clavo ardiendo. Por una sencilla razón, si somos mínimamente artistas, o aunque solo lleguemos al rango de intensitos, es por qué queremos poder crear algo de forma libre.

Pues, tener una audiencia reducida es la mejor forma de ser totalmente libre porque cuándo el número de seguidores crece, aparece una cierta sensación de responsabilidad hacia esa gente que dedica su tiempo y atención en seguirte. Momento en el que aparece el riesgo de dejarse llevar y comenzar a trabajar para satisfacer a tu creciente audiencia y dejar de disfrutar del arte.

Así que, abracemos el tener pocos followers y ser unos desconocidos que vuelan bajo el radar. Sigamos el ejemplo de grandes fotógrafos como Saul Leiter o Diane Arbus, de pintores como Van Gogh y otros tantos artistas (sobre todo mujeres) que en vida han creado sin parar a peasar de no gozar del reconocimiento público.

Por eso, pienso que no agobiarse es tan importante y tiene amplios beneficios. El principal es que desaparece la pulsión compulsiva de compartirlo todo en todo momento. En consecuencia, me puedo permitir llevar el ritmo fotográfico mucho más pausado.

¿A QUÉ RITMO HAGO STREET PHOTO?

Como te estás imaginando por todo lo que he dicho antes, voy lento. Cada día más. Digamos que a día de hoy puedo salir 4 o 5 veces, tranquilamente, a sacar fotos. Esto normalmente lo hago durante el fin de semana, o en caso de que haya un muy buen día y esté un poco quemado del trabajo, hago una breve escapadita entre semana. Por lo tanto, puede llegar a pasar fácil un mes desde que saco una foto a que la importo en Lightroom.

Tras la importación, hago una pequeña y breve selección dónde elimino a discreción todo lo que no me parece lo suficientemente bueno. Siguiendo los consejos y las enseñanzas de Jota Barros que, además de un blog maravilloso sobre fotografía de calle, tiene un club dónde ofrece formación y dónde existe una comunidad maravillosa (de la que soy parte). Te dejo por aquí su web por si sientes curiosidad.

Tras esta primera selección las imágenes vuelven a quedar descansando. Lo cierto es que hasta hace unos meses me sentaba delante del ordenador más habitualmente, pero ahora mismo me da una cierta flojera, así que me estoy centrando más en salir a la calle y ya editaré cuándo sienta la necesidad y las ganas.

Cuándo logro sentarme delante del monitor, pueden suceder un par de cosas: que vuelva a dar un repaso ordenado, cargándome más fotos, y editando en un cierto orden; o que me acuerde de alguna foto que me parece interesante y la que tengo ganas de meterle mano porque tengo muy claro lo que quiero conseguir. En cualquier caso, es cuándo termino de editar una de las fotos cuándo me la mando al teléfono y, ahí puede tardar otro par de semanas hasta que la subo. Aunque, si me muero de ganas, es muy posible que la suba ya ese mismo día, recién editada.

Esta foto que he subido hace un par de semanas es un buen ejemplo. Se trata de una fotografía tomada hace un año y que, aunque me gustaba, he tardado en subirla un tiempo bastante largo. ¿Por qué? Básicamente porque en su momento me pareció una muy buena foto y no quería que se perdiese en el maremágnum fotográfico de Instagram. Hoy en cambio, ya me parece que la he superado y decido compartirla para comprobar si realmente era buena o no.

A esto es a lo que me refiero. Está muy bien la inmediatez de la red. Instagram puede ser maravilloso para muchas cosas, pero la tranquilidad y la libertad de decidir tú y solo tú cómo y cuándo mostrar tu contenido.

EL ARTE LENTO ES PARA TODOS LOS ARTISTAS

Me he centrado hasta ahora en la fotografía, porque es el campo que trato de abordar en este blog. Pero el consejo de crear despacio puede ser llevado a cualquier arte y campo creativo. Solo crear al ritmo justo lleva a la creatividad libre y a lograr los mejores resultados. 

Y todo esto no tiene por qué ir reñido con la precariedad del arte, con hacer las cosas de forma gratuita. Para nada. Tiene que ver con valorar lo suficiente el proceso de crear para no “pervertirlo” con un fin económico o meramente mercantil. De eso ya se encarga la industria cultural.  Pero, esta última idea que esbozo aquí, quizá es carne de un debate más profundo y en el que no puedo entrar ahora.

Déjame en los comentarios que te parece la idea de ir despacito con esto de sacar fotos y te invito a que te subscribas a la newsletter de Raw Javi.Sua para no perderte nada y disfrutar de contenido único.

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